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27/11/2022
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Uno de los indicadores de gestión pública más utilizados para evaluar el desempeño de la gestión pública es la capacidad de gasto o ejecución del gasto el cual se calcula dividiendo lo devengado del presupuesto asignado en una línea presupuestal, en este caso del Presupuesto Institucional Modificado (PIM). Ambos datos se extraen del portal de Consulta Amigable del Ministerio de Economía y Finanzas.

Primera pregunta, ¿Cuántos soles se destinan a financiar todas las actividades que tienen que ver con la función salud y cuánto representan estos del total del presupuesto público?

Este año, al 30 de junio del 2022, el presupuesto asignado a la función salud es de S/ 28 591 587 569 (para abreviar, S/ 28 591 millones), lo que representa el 12,9 % del presupuesto público que es de S/ 221 045 609 833. De hecho, es el segundo presupuesto más grande, solo sobrepasado por el de educación, equivalente a 17,9% (S/ 39 623 Mills)

Segunda pregunta, ¿cómo se han ejecutado los fondos?

La ejecución de los fondos asignados a la función salud al final del primer semestre es del 43%. Sin embargo, hay diferencias entre la ejecución de fondos realizada por las “ejecutoras” del nivel central (44.1%), las de los gobiernos regionales (42.6%), así como de gobiernos locales (32.2%)

Aunque 43% en promedio, aparenta no ser una mala cifra a mitad del año, esta puede ser engañosa. No hay que olvidar que el sector salud (nacional, regional y local) es una “industria” intensiva en recursos humanos; por tanto, los gastos de salarios, pensiones y otros relacionados son abultados, recurrentes y casi automáticos.

Sin embargo, la ejecución del gasto en infraestructura, así como en la adquisición de bienes y servicios si mide, de manera más cercana, la capacidad de gestión del funcionario público.

¿Cómo está el gasto en inversiones?

Midamos pues, primero, la ejecución del gasto en inversiones; vale decir, los recursos destinados a construir infraestructura de salud nueva (hospitales, centros o puestos) o ampliarla o repararla. También se usan estos fondos para la adquisición de equipos.

Los fondos destinados a inversiones (en la función salud), suman un total de S/ 5 476 Mills, de los cuales S/ 2 390 millones los gestiona el gobierno nacional (S/ 1 459 gestionados directamente por el MINSA “Central”), S/ 2,245 millones los gobiernos regionales y S/ 839 millones los gobiernos locales.

Ejecución del gasto en el “MINSA Central”

Los S/. 1 459 Mills gestionados directamente por el “MINSA Central” se dividen en varias ejecutoras. S/ 591 Mills los administra la Programa Nacional de Inversiones en Salud (PRONIS), S/ 477 el Programa de Creación de Redes Integradas de Salud (PCRIS), S/ 349 Mills la Oficina General de Administración (OGA) y los restantes S/42,5 Mills. son distribuidos en 13 ejecutoras (Institutos, hospitales y dos direcciones de redes integradas de salud).

El promedio de ejecución en este nivel es del 22%, siendo la OGA la que ha alcanzado mejores niveles (50%), menor nivel el PRONIS (22.5%) y muy por debajo, casi en estado crítico el PCRIS que solo ha ejecutado el 1.1% de los fondos asignados en todo el primer trimestre. El resto de las unidades ejecutoras tienen un promedio menor al 16% (con la sola excepción del Hospital Cayetano Heredia 98.2%).

Ejecución del gasto en Gobiernos Regionales

En el caso de los Gobiernos Regionales, la situación no es muy diferente. De los S/ 2 245 Mills asignados a los Gob Regionales para infraestructura de salud o equipamiento, sólo se ha ejecutado el 14.2%. Destacan Junín (43.7%) y Ayacucho (35.4%). Críticos: Lambayeque, La Libertad, y Amazonas, por debajo del 1%

Ejecución del gasto en medicamentos.

El caso de medicamentos es especialmente sensible. Primero, por el rol que juega en el proceso curativo; la segunda, porque su ausencia en los servicios genera alto grado de insatisfacción entre los usuarios; y, finalmente, porque si no hay medicinas en el servicio público, los pacientes terminan gastando de bolsillo en el sector privado, afectando la economía familiar. Por estas razones, comprar los medicamentos de forma oportuna y distribuirlos adecuadamente es clave en cualquier política de salud.

El presupuesto asignado para la compra de medicamentos en el año 2022 asciende a la suma de S/ 883.1 Mills. Las dos grandes ejecutoras de estos fondos son el Centro Nacional de Recursos Estratégicos de Salud – CENARES, responsable de ejecutar S/ 635.5 Mills y el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas INEN, responsable de ejecutar S/ 48.5 Mills). El resto (S/ 199.1 Mills) se ejecuta en 25 Gob. Reg.

Como se puede observar, a junio del 2022, la ejecución del gasto nacional no pasa del 23%. Sin embargo, la del INEN destaca por haber llegado al 51%. No se puede decir lo mismo del Loreto, cuya ejecución está en estado crítico al no haber superado el 2%. CENARES, por su parte, solo ha llegado al 21%. Siendo responsable del 7 de cada 10 soles públicos asignados para la compra de medicamentos, estos retrasos tienen un impacto enorme.

En conclusión, a pesar de que se ha ejecutado el 43% de los fondos asignados a la función salud, se puede observar retrasos importantes en la ejecución del gasto destinado a infraestructura sanitaria y la compra de medicamentos. En el primer caso, el promedio es de 22% en el nivel central y 14% en los gobiernos regionales, mientras que, en el caso de medicamentos, no supera el 23%.

La baja ejecución, además de tener un impacto negativo en la salud, genera insatisfacción por el servicio y aumenta el gasto de bolsillo en salud, empobreciendo a nuestros compatriotas, pero, además, nos quita fuerza argumental para pedir más recursos para el sector, el cual, nadie puede negar, opera en condiciones paupérrimas.

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