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27/11/2022
Caminante Lunar

La exviceministra de Salud Pública del Ministerio de Salud, Claudia Ugarte, conversó con EnConsulta.pe y alertó de esta situación que, anualmente, deja a más de mil egresados sin acceso a estudios de especialización. El cambio de modelo de formación podría ser clave para la solución.

Pese a las nuevas modalidades de estudios y tecnologías disponibles para alcanzar objetivos académicos, las brechas para obtener una especialización médica son cada vez más evidentes en el Perú. Así lo expresó la Dra. Claudia Ugarte Taboada, exviceministra de Salud Pública del Ministerio de Salud, en el programa Caminante Lunar.

A diferencia de otras carreras universitarias, los estudiantes de medicina egresan como médicos generales, siendo necesario emprender una especialización que puede durar de 4 a 5 años. “Es en ese periodo de tiempo que los médicos hacen docencia de servicio, es decir, trabajan mientras aprenden”. 

Según indicó, el Estado viene planteando distintas medidas como incrementar el presupuesto para la formación de nuevos especialistas. Sin embargo, existen 4 factores latentes que impiden, hasta el día de hoy, se derribe esta brecha.

El primero, señaló la doctora Ugarte, se debe a que, al año egresan alrededor de 3800 médicos en el país. Pese a esta cifra, el sistema de residentado médico ofrece, únicamente, 2500 vacantes para las especializaciones al año. Es decir, solo la mitad de los egresados tiene chance de alcanzar cupos. Según explicó la exviceministra, esto se debe a la falta de financiamiento del sector privado. “Más de 90% de los cupos son financiados por el Estado”, comentó

Mira la entrevista completa aquí:

Como segundo factor, explicó que no existe una buena coordinación entre las universidades y los verdaderos requerimientos del perfil de profesionales que el país necesita en este sector. “Necesitamos establecer un acuerdo entre la academia, entre las formadoras y lo que el país realmente necesita para formar los especialistas cuya mayor demanda se ha identificado. Para esto se ha dado un paso importante al haber aprobado los perfiles de competencia del médico y la enfermera”, enfatizó. 

En el tercer punto señalado por Ugarte, hizo referencia al problema de la centralización de la enseñanza en la capital. “Cuando se forman especialistas se necesita que sean de buena calidad, para ello los docentes deben distribuirse por todo el país y estar siempre capacitados para enseñar”. Según indicó, esta mala distribución genera que los médicos no lleguen a las regiones que más los necesitan.

Por último, indicó que deben aplicarse políticas de retención, con la consigna de asegurar a los especialistas que podrán encontrar trabajo en sus zonas de origen, más aún en materia de atención primaria que, según dijo, no está bien desarrollada en el país. “Para ello, debemos estimular la formación en atención primaria en salud, y tener varios modelos de formación que pueden ser bien llevados, de alta calidad que nos permitan formar mejores especialistas para todas las zonas del país”. 

Modelos de formación en construcción

Para la Dra. Ugarte, una solución a esta situación que pone en riesgo la atención de los peruanos, recae en los modelos de enseñanza que, actualmente, las instituciones ejecutan. “Una opción que tenemos es formar a la gente por competencias paulatinas. Esto quiere decir que los vayamos formando sin desarraigarlos de su lugar de trabajo, sino que sigan en su lugar de origen, formándolos por épocas”.

Según comentó, esta modalidad de estudio plantea que, por tres meses, el especialista reciba la capacitación en determinada competencia, retornando a su lugar de trabajo al acabar ese periodo y poniendo en práctica lo aprendido. “La propuesta era tener ese movimiento de ir formándose en ciertas competencias de a pocos, regresar y desarrollarlas”.

Frente a la realidad del país, expresó que otra alternativa que podría contribuir es brindar una formación en atención primaria en salud, fomentando la especialidad de medicina familiar y comunitaria, a través de un modelo de tutoría permanente, presencial o virtual. 

“Para que funcione la formación de un médico  familiar y comunitario, debe haber retención de ese personal inmediatamente por el país. Porque actualmente los médicos familiares que se forman no encuentran un nicho donde trabajar”. La exviceministra comentó que la falta de seguridad de plazas en estas especialidades conlleva a que no muchos médicos se arriesguen a seguirla. “Esta relación entre la formación y la retención final del médico también se debe trabajar”.

Concluyó indicando que el cambio iniciará con la implementación de nuevos sistemas de formación, además del financiamiento, que debe ser abierto y no solo por parte del Estado. De esta manera, todos los médicos que egresan podrán tener acceso a una especialidad, dando una mayor cobertura en salud al país. 

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