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29/09/2022

Es muy importante conocer las estrategias de soporte psicológico que se ofrece a familiares de pacientes con la COVID-19, y las medidas preventivas y de soporte psicológico para los profesionales que atienden a estos pacientes. Sabemos de la situación estresante como es la propia pandemia o las medidas de salud pública aplicadas, tanto en pacientes con patología mental previa como en población general.

El aislamiento y restricciones de transferencia y movilidad respecto al resto de pacientes y profesionales, reduce el apoyo psicosocial, y recae en el tan temido estrés. Estrés por poder vivir en aislamiento o el temor mismo de padecer del virus. Duro trabajo de los psiquiatras de interconsulta, que han tenido que atender a pacientes que estaban recibiendo tratamientos para la enfermedad infecciosa con posibilidad de inducir síntomas neuropsiquiátricos, como serían la azitromicina, la hidroxicloroquina o los glucocorticoides, que se han asociado a síntomas psicóticos y síntomas afectivos (depresión/manía).

La adaptación de los centros hospitalarios a la atención de los enfermos COVID-19 ha tenido consecuencias sobre la salud mental de los pacientes. Se han incrementado las tasas de ansiedad con las restricciones por no visitar a los familiares y la incertidumbre por la evolución de la enfermedad. Además, han aparecido en algunos pacientes síntomas afectivos y psicóticos relacionados con los tratamientos farmacológicos de la infección. La COVID-19 es una fuente de estrés para los familiares, por padecer la propia pandemia y porque en ocasiones han tenido la experiencia de sufrir la muerte de un familiar de una manera totalmente distinta: sin poder despedirse de ellos, sin pasar por el proceso de duelo, incluso sin poder enterrarlos de la manera adecuada o tradicional.

El confinamiento y estas situaciones ha generado el modelo de terapia cognitivo-conductual y estrategias de promoción de la interacción con familiares. Por ejemplo, los pacientes con COVID-19 ingresados en la UCI preguntan sobre sus familiares y buscan la interacción mediante conversaciones y fotos. En algunos casos se recomienda la grabación de audios, y en caso de previsible final de vida, se puede organizar una despedida restringida.

El estrés por la elevada carga emocional también ha llegado a los profesionales de la salud. En muchos hospitales se han llevado a cabo estrategias de soporte psicológico. Además, la OMS realiza algunas recomendaciones para la reducción del estrés y malestar psicológico en los profesionales de la salud que incluyen la normalización de emociones, mantener necesidades básicas, de soporte social y una distribución de tareas con horarios flexibles de trabajo. No obstante, el soporte psicológico individual y en grupo para estos profesionales puede ser de ayuda para reducir el malestar emocional y el estrés que sufren. En un estudio reciente realizado en China que incluyó a 202 enfermeras expuestas a la COVID-19, las tasas de estrés postraumático fueron del 16,8%9. Los síntomas de estrés postraumático se asociaron al género femenino, a menor satisfacción laboral y a estrategias de afrontamiento del estrés (relación positiva con estrategias de afrontamiento negativas, relación inversa con estrategias de afrontamiento positivas). Aún queda por conocer la efectividad de las medidas de soporte psicológico para profesionales en la reducción de riesgo de patología mental y trastorno por estrés postraumático en profesionales sanitarios.

Imagen: Web Gobierno del Perú.

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